Hoy hablo de la belleza interior

Solemos oír en muchas ocasiones, que <<la belleza está en el interior>>, pero no cabe duda de que un maquillaje óptimo adaptado a la personalidad de quien lo leva mejora su aspecto y le hace sentirse bien. Un tono uniforme de cutis, unos ojos resplandecientes y unos labios sensuales confieren atractivo.

Saber maquillarse requiere algo de arte, pero se puede aprender.

Pero en mi post de hoy, no os hablaré sobre técnicas de maquillaje, sobre la belleza exterior, hoy os hablaré de la importancia de la belleza interior.

Para relajarse de forma consciente y suavizar todas las preocupaciones del quehacer diario, basta con dedicar a ello de 15 a 20 minutos al día. Sin embargo no sirve de nada tumbarse en un sofá en actitud perezosa e inactiva delante del TV. Más bien todo lo contrario: sin darnos cuenta, nuestros pensamiento siguen dando vueltas a los problemas del día a día, lo que impide que el cuerpo y la mente cambien el chip, y a la larga eso aumenta el estrés en lugar de reducirlo.

Además, se van incrementado tanto el mal humor como la percepción equivocada de las cosas, con los consiguientes trastornos del sueño y un nuevo incremento del estrés. Se trata de un círculo vicioso del que es posible escapar: realiza unos ejercicios de relajación activa que supongan un contraste con la realidad cotidiana.

Seguro que conoces los efectos que el estrés tiene en tu cuerpo. Cuando el nivel es demasiado alto, el organismo emite señales en forma de trastornos digestivos, dolores de estómago, jaquecas, ataques periódicos de herpes o contracturas musculares; nunca hay que pasar por alto esos síntomas. Intenta localizar las causas, redúcelas en lo posible, practica deporte y ejercicios de relajación e intercala pausas en tu vida.

El deporte siempre es una buena elección, lo mismo que las diversas técnicas de relajación, pero también las comidas con amigos, una visita a un museo o la lectura de un buen libro. Intenta, en la medida de sus posibilidades, encontrar un contraste con respecto a las preocupaciones diarias. Si usted está todo el día de viaje y manteniendo reunión tras reunión, organízate un pequeño programa de bienestar físico, psíquico y emociona; puede ser una sauna, una tarde de cine o bien una comida con amigos en un buen restaurante Si, en cambio, te pasas el día sentada y concentrada en una mesa de despacho, practica de forma regular la relajación, por ejemplo, en un gimnasio.

Y dicho esto…

Que tengáis muy buen fin de semana. Aprovechad cada minuto y desconectad. Recordad, que es importante cuidarse por dentro, no solo por fuera.

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