Hoy hablo de mi y mis poemas, hoy se lo dedico al Torero Miguel Ángel Perera

El torero se lanza a la plaza  con su traje de luces,

y yo con las manos llenas de miedo,

veo su lenta  mirada,

y expectante me quedo

ante aquellos bellos movimientos.

Sale ahora el Banderillero,

firme y elegante,

todos alaban su hazaña.

No hay cornada.

Sigue la corrida y el torero Miguel Ángel

demuestra brío y valentía

ante la estocada,

da la vuelta al ruedo.

Aplausos, sombreros y pañuelos blancos,

junto a la orquesta suenan sin parar,

con sus letras rojas y amarilla han de sonar.

Dos orejas y un rabo han de triunfar.

¿Poeta o matador?

Por la puerta grande saldrá.

 

MARIAUXI GONZALEZ GUZMÁN